jueves, 31 de diciembre de 2015

Stephen Jay Gould y el creacionismo II



            Gould señala el argumento del celebre filosofo Karl Popper, la falsabilidad que deben poseer las teorías, para considerarse como las explicaciones adecuadas para interpretar los datos del mundo. Acá, los creacionistas expresan que su modelo sigue los pasos de la falsación para poder desplazar la Evolución biológica. Aun así, expresa Gould, que el modelo Popperiano, tendría su aplicación para ambas partes, puesto que, una persona no se considera científico por el simple hecho de falsar un sistema oponente y verdaderamente científico, el individuo debe presentar un sistema alternativo que integre el criterio de Popper, por lo tanto también deber ser falsable en un principio.

             Nosotros nunca podemos probar absolutamente, pero podemos falsar. Un conjunto de ideas que no puede, en un principio, ser falsado, no es  ciencia”.


            Los intentos de los creacionistas para derogar la Evolución como un hecho, han pasado por diversas fases. Han mencionado, que los fósiles no determinan una concordancia evolutiva gradual. Según ellos, esto solo cuestiona más el proceso evolutivo, dejando como resultado vacios en el modelo teórico. Otro, el cual es posiblemente el predilecto, es abogar por el Diseño Inteligente, destacando que los organismos ubicados en el entorno natural muestran una perfección única, y cada una de sus partes, que componen al organismo, son de vital importancia, y, sin algunas de estas faltara no podría vivir. Por tanto, debe existir un Ser Todopodero, o Diseñador, que ayudo ha mantener esa armonía de perfección.

            Al respecto, Gould ha manifestado tres argumentos generales (Mencionados en esta entrada). La evidencia en numerosos experimentos con las variedades de especie de Drosophila en el laboratorio, para demostrar la selección artificial. El famoso ejemplo de las polillas Británicas, las cuales se volvieron de color oscuro cuando el hollín provenientes de la industrial oscureció los arboles donde se posaban las polillas. Ocurriendo un muy claro ejemplo de adaptación, y mimetismo. En cuanto a la perfección y su diseñador, profesores e investigadores como Ayala, Dawkins, entre otros, se han encargado de desmantelar a ese modelo. De igual manera, Gould expresa:

            La evolución yace expuesta en las imperfecciones que graba la historia de la   descendencia. ¿Por qué una rata correría, un murciélago volaría,   una marsopa nadaría, y     yo digitaría este ensayo con estructuras       construidas de los mismos           huesos, si no es porque todos las            heredamos de un ancestro común? Un          ingeniero, comenzando de cero,             pudo diseñar mejores extremidades cada vez.      ¿Por qué serían       marsupiales todos los grandes mamíferos nativos de Australia, a   menos           que hayan descendido de un ancestro común aislado en esta isla             continente? Los marsupiales no son “mejores” o idealmente convenientes       para    Australia; mucho han sido barridos por mamíferos placentarios          importados por        el hombre desde otros continentes.”




            Por su parte, Curtis, Barnes, Schnek y Massarini (2008), mencionan las evidencias del proceso evolutivo, a saber: Evidencias que provienen de la observación directa; Evidencias que provienen de la biogeografía; Evidencias que provienen del registro fósil; Evidencias que provienen de la homología; Evidencia que provienen de la imperfección de la adaptación. En caso de consulta.


Stephen Jay Gould, “Evolution as Fact and Theory,” May 1981; from Hen’s Teeth and Horse’s Toes, New York: W. W. Norton & Company, 1994, pp. 253-262.

Curtis, Barnes, Schnek y Massarini (2008), Séptima edición, Editorial  médica
Panamericana, Curtis Biología.


martes, 29 de diciembre de 2015

Stephen Jay Gould y el creacionismo



            “Cuando pienso que estamos entrampados nuevamente en la misma     lucha por una de los conceptos más documentados, más convincentes      y excitantes de toda la Ciencia, no sé si reír o llorar.”

            Gould, al igual que muchos evolucionistas, reflexiona y comprende, por qué cuestiones tan maravillosas como la naturaleza, deben ser entendidas como un misterio, si en cambio, al ser detallas, caracterizadas, estudiadas, analizadas, observadas de forma pesquisas, denotan aun más maravilla y asombro. Al momento de descubrir animales como “Mariapalito”, que cuenta con un cuerpo similar a una rama de un árbol o arbusto, para camuflarse de sus depredadores, vemos a un animal que podría quebrarse con una facilidad pero dicha característica le permite sobrevivir en un ambiente natural. Esto, si causa maravilla, así como este se ubican en las selvas y bosques, numerosos ejemplos. 

            El creacionismo, en cualquiera de su clasificación, pretende con su “toque” de divinidad, dar explicaciones científicas de detalles en la naturaleza, apartando las dotes de la ciencia para su correspondiente explicación. Cuando se trata de atacar con argumentos pseudocientíficos a la teoría de la evolución, pareciera que un número de religiones se pusieran de acuerdo. Sin embargo, lo preocupante no es tanto su ofensiva, en las corte han perdido, sino que estudiantes o las personas están a favor de estos supuestos. Seguramente, por su masivo arraigo cultural, como lo reportan las investigaciones.

            “El ascenso del creacionismo es política, simple y llanamente; representa                     un punto (y de ninguna manera el más preocupante) del derecho           evangélico resurgente. Los argumentos que parecieron locos hace sólo            una década, han vuelto a entrar a la corriente del pensamiento actual.”

            Gould, menciona que se presentan dos puntos generales del ataque básico de los creacionistas. Uno de ellos es, “juegan sobre el malentendido vernáculo de la palabra “teoría” para llevar a la falsa impresión que nosotros los evolucionistas estamos encubriendo el centro podrido de nuestro edificio”. Y, el otro “ellos abusan de una filosofía de la ciencia muy popular para argumentar que ellos se comportan científicamente a la hora de atacar a la evolución.” Aún así, como el propio Gould y otros autores resaltan, la fe en si misma no es ciencia, y por tanto el denominado “creacionismo científico” es una falacia, que solo sirve con objetivo políticos.

            Si bien los creacionistas quieren apelar al pronunciarse sobre la Evolución como si fuera solo una mera teoría, para argumentar su esfera de conocimiento acerca del mundo de la diversidad de las especies en la tierra. No es suficiente puesto que, la Evolución como lo menciona Gould es un hecho y también una teoría. Vale decir, no expresan el mismo significado. <<Los hechos son los datos del mundo. Las teorías son las estructuras de ideas que explican e interpretan los hechos>>. Aquí, donde los creacionistas ven discordia, pelea, confusión, controversia, los científicos ven discusión de teorías para explicar los datos del mundo o del universo, sin recurrir a un ente todopoderoso.

            Gould destaca tres argumentos generales a favor de la evolución, a saber: <tenemos abundante, directa y observable evidencia de la evolución en acción, tanto del campo como del laboratorio; que la imperfección de la naturaleza revela evolución; las transiciones son frecuentemente encontradas en el registro fósil>. Cada uno de estos argumentos está respaldado por numerosa evidencia. 



Fuente: Stephen Jay Gould, “Evolution as Fact and Theory,” May 1981; from Hen’s Teeth and Horse’s Toes, New York: W. W. Norton & Company, 1994, pp. 253-262.

domingo, 27 de diciembre de 2015

El hombre fósil de Michael H. Day




El hombre fósil de Michael H. Day

            Un libro antaño, con información valiosa. Es ilustrativo y complementario para aquellas que quieren y necesiten, conocer un poco más a profundidad detalles de la Evolución. Evidentemente, si se quiere avanzar en este mundo de la Biología Evolutiva se debe consultar textos mas actualizados. Sin embargo este libro es útil en ciertos aspectos. 

            De prefacio, el autor señala: “La historia del hombre fósil está incompleta, pero cada año nos aporta nuevas muestras, nuevos métodos de investigación y nuevos conocimientos. Gradualmente se van llenando los vacíos en forma tal, que los cambios en línea evolutiva de la humanidad se pueden ver con mayor claridad.”



            Sabias palabras para dar inicio a un conjunto de preciada información con un fin de divulgación. Hoy en día, se han realizado nuevos descubrimientos, nuevos hallazgos, y, hasta se han propuesta una forma distintiva del modelo evolutivo humano basado en la selección natural.

            El contenido del libro, se detalla en: La radiación de los primates, Extensión de los primates, Eslabones perdidos (EP), Características del Período Pleistoceno, Mamíferos terrestres (MT),  Fosilización del  hueso (FH), Datación (D), La estructura del hombre, Fase Prehumana (FP), Fase Humana inicial (FHI),Fase humana posterior (FHP), Moderna Fase humana (FMH), Proceso de hominización, Aspectos biogeografícas.

 

            En EP, Michael H. Day señala que la palabra más común entre las personas es expresar “El hombre surgió de los monos” (P. 10). Y por supuesto, es notable que opositores a la teoría de la evolución, como algunos creacionistas o fundamentalistas, utilicen esta expresión para defender su posición. Al respecto, considero que es un argumento muy pobre y poco racional. En su efecto, me remito a la respuesta de Huxley: “Prefería tener por abuelo a un miserable simio… que a un hombre que introducía la sorna en una discusión científica rigurosa.” (Brown, 2007, p. 107; Vale advertir que no fueron las palabras exactas).

            En cuanto a los primates modernos, realiza un breve descripción de: Tupaidos, Tarsidos, Lorisidos, Lemuridos, Catirrinos, entre otros. En la estructura de los MT, muestra a Deinotherium, el autor menciona que la gran inestabilidad de las condiciones climáticas en el periodo Pleistoceno, llegó a afectar en gran medida a los mamíferos terrestres de la época.

            En FH, describe la estructura del hueso, su resistencia, la fosilización u mineralización, acá manifiesta: En los suelos húmedos y ácidos la fosilización no se produce y los restos del hueso desaparecen, Los suelos alcalinos húmedos no disuelven los elementos minerales del hueso y la fosilización es posible, En un suelo seco y alcalino producen ligero subfósil, y En un suelos sin aire, húmedo y ácido, como la turba, tiene lugar la completa preservación de huesos y tejidos blandos (p. 33)

            En la parte de D, señala la importancia de la Datación  absoluta, radiactiva, por Potasio-argón y uranio. De igual forma, resalta al estudio de huellas de fisión, son relevantes para identificar la edad de estructuras.  En la Fase Prehumana, denota a los Yacimientos de Taung, El cráneo de Sterkfontein, los hallazgos en Makapansgat, Swartkrans, Kromdraai, Garganta de Olduvai, Lago Natron. En FHI destaca a los fósiles ubicados en Garganta de Olduvai, al Homo hábilis. En  FHP, los pitecantrópidos, El hombre de Java, El hombre de Pekín, El hombre de Heidelberg. Estos son algunos de los fósiles descriptos en el texto. En la misma manera, el autor realiza un esbozo sobre las herramientas manejadas por nuestros ancestros.