lunes, 8 de febrero de 2016

Samán o Acacia amarilla (Alibizia lebbeck)



Nombre científico: Albizia lebbeck
Nombres comunes: Samán margariteño,  Siris, Cabello de ángel, Acacia amarilla.
Origen: Originaria de Asia tropical, de la India a Pakistán

Características: Es un árbol que crece hasta alcanzar los 18-30 m de altura con un tronco de 50 cm a 1 m de diámetro. Las hojas son bipinnadas, de 7.5-15 cm de largo, con uno a cuatro pares de pinnas, cada pinna con 6-18 folíolos. Las flores son blancas, con numerosos estambres de 2.5-3.8 cm de largo, son muy fragantes. El fruto es una vaina de 15-30 cm de longitud y 2.5-5.0 cm de ancho, con seis a doce semillas.        
                                                                                   
Utilidad: Sus aplicaciones incluyen la gestión ambiental, el uso como forraje, utilizada como planta medicinal y el aprovechamiento de la madera. Se cultiva como árbol de sombra en el Norte y Sur de América. En la India, el árbol se utiliza para producir madera. La madera de Albizia lebbeck tiene una densidad de 0.55-0.66 g / cm 3 o superior.

            Es una planta también conocida como pionera en etapas para el restablecimiento de bosques.  Se puede observar en bosques xerófilos, matorral, pastizal y otros. 



sábado, 6 de febrero de 2016

Cují yaque (Prosopis juliflora)



            El mezquite o mejor conocido en Venezuela como Cují o Cují yaque (Prosopis juliflora) es uno de los tantos árboles emblemático presentes en esta región.

            Características: Árbol o arbusto espinoso, de 2 a 12 m, y hasta 15 m de altura con un diámetro normal de hasta 40 cm.  Hojas perennifolias. Las flores en racimos de 6–11 cm de longitud, amarillentas. Los frutos son legumbres de 10–25 cm de largo por 10–16 mm de ancho y 4–9 mm de grosor, comprimido.

            Utilidad: El follaje y los frutos son utilizados como forraje para ganado bovino y caprino. La madera es utilizada para construcciones rurales y fabricación de herramientas; es catalogada como leña de excelente calidad. La corteza es empleada para curtir pieles; los exudados frecuentemente se utilizan para substituir la goma arábiga. Los exudados de hoja, corteza, raíz y flor son empleados en medicina humana. Las flores tienen un excelente potencial apícola, incluso se han establecido plantaciones de esta especie para utilizarse con este fin.

            Aponte, Paolini y Mogollón (s/f) en su experimentación concluyeron otros aportes que otorga esta planta a los suelos y su relevancia ecológica; señalan que el Prosopis juliflora posee determinadas características que le permiten equilibrarse en un hábitat con condiciones estresantes, actuando al mismo tiempo como una “isla de fertilidad”, aportando calidad de recursos, de tal forma produce una contribución en nutrimentos bajo su misma copa, sirviendo como para la recuperación de suelos semiáridos.



jueves, 28 de enero de 2016

Darwinismo y la religión: Capítulo I




            Mientras pasan los años las diferentes personas en la cotidianidad conviven al día e interactúan, con diversas posturas sociales, ideológicas, políticas, religiosas. Es decir sus formas de observar al mundo, y que en algunas casos (sino en la mayoría), las formas de interpretar al mundo, han sido sembrado en el pensar de los ciudadanos, a través de cultos y rituales. Este aspecto, ha sido estudiado por numerosos filósofos, sociólogos, antropólogos.

            La interpretación acerca del mundo puede variar según diversas religiones, etnias, cultos, aun así, se convoca ante toda explicación racional, a una divinidad o varias deidades, toda poderosa. Las personas han descrito a estos Dioses o Dios, en textos que para algunos se consideran sagradas. Estos textos, detallan la fuerza monumental que poseen estos todopoderosos hasta la complejidad de relatos cosmogónicos sobre el origen de la tierra y la humanidad. Estos aspectos han traído como consecuencia, una vertiente de debates desde todos los rincones de la tierra.

            Darwin en su publicación el origen de las especies, abrió paso a la explicación del origen de la diversidad biológica sin recurrir a un ente todopoderoso. Desde ese momento se ha comprendido al origen del hombre como parte de un proceso evolutivo, al igual que todos los organismos. Para muchos anglicanos, curas, personas espiritualistas, en efecto un gran número de religiones,  fue una bofetada, una ofensa. En el instante de dicha publicación, aparecieron caricaturas mofándose de Charles Darwin, puesto que, considero al hombre dentro de una filogenia en el cual proviene de un ancestro común con características simiescas. Evidentemente, las pruebas contundentes presentadas, agrietó la manera de comprender el origen del hombre. Estrechando una línea entre ciencia y religión, así se origina una demarcación entre ambas, considerando unas cuestiones como ciencia y pseudociencia.  


jueves, 31 de diciembre de 2015

Stephen Jay Gould y el creacionismo II



            Gould señala el argumento del celebre filosofo Karl Popper, la falsabilidad que deben poseer las teorías, para considerarse como las explicaciones adecuadas para interpretar los datos del mundo. Acá, los creacionistas expresan que su modelo sigue los pasos de la falsación para poder desplazar la Evolución biológica. Aun así, expresa Gould, que el modelo Popperiano, tendría su aplicación para ambas partes, puesto que, una persona no se considera científico por el simple hecho de falsar un sistema oponente y verdaderamente científico, el individuo debe presentar un sistema alternativo que integre el criterio de Popper, por lo tanto también deber ser falsable en un principio.

             Nosotros nunca podemos probar absolutamente, pero podemos falsar. Un conjunto de ideas que no puede, en un principio, ser falsado, no es  ciencia”.


            Los intentos de los creacionistas para derogar la Evolución como un hecho, han pasado por diversas fases. Han mencionado, que los fósiles no determinan una concordancia evolutiva gradual. Según ellos, esto solo cuestiona más el proceso evolutivo, dejando como resultado vacios en el modelo teórico. Otro, el cual es posiblemente el predilecto, es abogar por el Diseño Inteligente, destacando que los organismos ubicados en el entorno natural muestran una perfección única, y cada una de sus partes, que componen al organismo, son de vital importancia, y, sin algunas de estas faltara no podría vivir. Por tanto, debe existir un Ser Todopodero, o Diseñador, que ayudo ha mantener esa armonía de perfección.

            Al respecto, Gould ha manifestado tres argumentos generales (Mencionados en esta entrada). La evidencia en numerosos experimentos con las variedades de especie de Drosophila en el laboratorio, para demostrar la selección artificial. El famoso ejemplo de las polillas Británicas, las cuales se volvieron de color oscuro cuando el hollín provenientes de la industrial oscureció los arboles donde se posaban las polillas. Ocurriendo un muy claro ejemplo de adaptación, y mimetismo. En cuanto a la perfección y su diseñador, profesores e investigadores como Ayala, Dawkins, entre otros, se han encargado de desmantelar a ese modelo. De igual manera, Gould expresa:

            La evolución yace expuesta en las imperfecciones que graba la historia de la   descendencia. ¿Por qué una rata correría, un murciélago volaría,   una marsopa nadaría, y     yo digitaría este ensayo con estructuras       construidas de los mismos           huesos, si no es porque todos las            heredamos de un ancestro común? Un          ingeniero, comenzando de cero,             pudo diseñar mejores extremidades cada vez.      ¿Por qué serían       marsupiales todos los grandes mamíferos nativos de Australia, a   menos           que hayan descendido de un ancestro común aislado en esta isla             continente? Los marsupiales no son “mejores” o idealmente convenientes       para    Australia; mucho han sido barridos por mamíferos placentarios          importados por        el hombre desde otros continentes.”




            Por su parte, Curtis, Barnes, Schnek y Massarini (2008), mencionan las evidencias del proceso evolutivo, a saber: Evidencias que provienen de la observación directa; Evidencias que provienen de la biogeografía; Evidencias que provienen del registro fósil; Evidencias que provienen de la homología; Evidencia que provienen de la imperfección de la adaptación. En caso de consulta.


Stephen Jay Gould, “Evolution as Fact and Theory,” May 1981; from Hen’s Teeth and Horse’s Toes, New York: W. W. Norton & Company, 1994, pp. 253-262.

Curtis, Barnes, Schnek y Massarini (2008), Séptima edición, Editorial  médica
Panamericana, Curtis Biología.


martes, 29 de diciembre de 2015

Stephen Jay Gould y el creacionismo



            “Cuando pienso que estamos entrampados nuevamente en la misma     lucha por una de los conceptos más documentados, más convincentes      y excitantes de toda la Ciencia, no sé si reír o llorar.”

            Gould, al igual que muchos evolucionistas, reflexiona y comprende, por qué cuestiones tan maravillosas como la naturaleza, deben ser entendidas como un misterio, si en cambio, al ser detallas, caracterizadas, estudiadas, analizadas, observadas de forma pesquisas, denotan aun más maravilla y asombro. Al momento de descubrir animales como “Mariapalito”, que cuenta con un cuerpo similar a una rama de un árbol o arbusto, para camuflarse de sus depredadores, vemos a un animal que podría quebrarse con una facilidad pero dicha característica le permite sobrevivir en un ambiente natural. Esto, si causa maravilla, así como este se ubican en las selvas y bosques, numerosos ejemplos. 

            El creacionismo, en cualquiera de su clasificación, pretende con su “toque” de divinidad, dar explicaciones científicas de detalles en la naturaleza, apartando las dotes de la ciencia para su correspondiente explicación. Cuando se trata de atacar con argumentos pseudocientíficos a la teoría de la evolución, pareciera que un número de religiones se pusieran de acuerdo. Sin embargo, lo preocupante no es tanto su ofensiva, en las corte han perdido, sino que estudiantes o las personas están a favor de estos supuestos. Seguramente, por su masivo arraigo cultural, como lo reportan las investigaciones.

            “El ascenso del creacionismo es política, simple y llanamente; representa                     un punto (y de ninguna manera el más preocupante) del derecho           evangélico resurgente. Los argumentos que parecieron locos hace sólo            una década, han vuelto a entrar a la corriente del pensamiento actual.”

            Gould, menciona que se presentan dos puntos generales del ataque básico de los creacionistas. Uno de ellos es, “juegan sobre el malentendido vernáculo de la palabra “teoría” para llevar a la falsa impresión que nosotros los evolucionistas estamos encubriendo el centro podrido de nuestro edificio”. Y, el otro “ellos abusan de una filosofía de la ciencia muy popular para argumentar que ellos se comportan científicamente a la hora de atacar a la evolución.” Aún así, como el propio Gould y otros autores resaltan, la fe en si misma no es ciencia, y por tanto el denominado “creacionismo científico” es una falacia, que solo sirve con objetivo políticos.

            Si bien los creacionistas quieren apelar al pronunciarse sobre la Evolución como si fuera solo una mera teoría, para argumentar su esfera de conocimiento acerca del mundo de la diversidad de las especies en la tierra. No es suficiente puesto que, la Evolución como lo menciona Gould es un hecho y también una teoría. Vale decir, no expresan el mismo significado. <<Los hechos son los datos del mundo. Las teorías son las estructuras de ideas que explican e interpretan los hechos>>. Aquí, donde los creacionistas ven discordia, pelea, confusión, controversia, los científicos ven discusión de teorías para explicar los datos del mundo o del universo, sin recurrir a un ente todopoderoso.

            Gould destaca tres argumentos generales a favor de la evolución, a saber: <tenemos abundante, directa y observable evidencia de la evolución en acción, tanto del campo como del laboratorio; que la imperfección de la naturaleza revela evolución; las transiciones son frecuentemente encontradas en el registro fósil>. Cada uno de estos argumentos está respaldado por numerosa evidencia. 



Fuente: Stephen Jay Gould, “Evolution as Fact and Theory,” May 1981; from Hen’s Teeth and Horse’s Toes, New York: W. W. Norton & Company, 1994, pp. 253-262.