viernes, 6 de marzo de 2015

En cuanto a: Personalidad rebelde.

    El desarrollo de la personalidad desde los primeros momentos de la vida, resulta inseparable de la educación, correspondiéndolo a través del proceso educativo que se lleva a cabo no sólo en la escuela, sino en la importante misión de regular todo el proceso de educación de la personalidad de cada uno de los individuos (Pérez 2007). En tal sentido el docente esta involucrado en las múltiples personalidades que se pueden reflejar en un entorno académico. 

     Durante las clases se nos presentan una variedad de personalidades en los estudiantes, en ocasiones algunos profesores detectan con velocidad las actitudes que expresan las personas en un aula de clases o en una cancha deportiva pero en otras se dificultad esta observación detallada. Por lo tanto, ubicamos textos informativos e investigaciones para tener en mano fuentes, al momento de expresar con fundamento la personalidad de cada estudiante.  Así encontramos el libro de Bailly (2005) que lleva de nombre: “ENSEÑAR: Una cuestión de PERSONALIDADES”. 

    En el texto señala seis tipos de personalidades que considera que tienen los estudiantes y profesores, a saber el trabajomaníaco, el soñador, el promotor, el rebelde, el empático y el perseverante.


    Hablemos un poco sobre la personalidad del estudiante rebelde. Según Bailly (2005) para identificar a un estudiante en el área académica dentro de este marco posee unas característica a saber; un aspecto informal y original, aquí refleja un estilo básicamente único a diferencia de sus compañeros de clases; un lenguaje coloquial y gráfico, acá su forma verbal para comunicarse en el ámbito educativo es de forma directa, con variedad de jerga, colocando apodos a terceros e iguales y  utilizando muchas metáforas para referirse a diversos eventos, vestimenta, profesoras, secretarios, momentos de la clase y compañeros; refleja una actitud que marca la diferencia, aquí los estudiantes con esta personalidad prefieren realizar varios actividades a la vez, siendo originales, innovadores y creativos, que al estar motivado es un agente activo en las clases, asimismo  establece una diversidad de relaciones sociales y académicas, otra característica es que en ocasiones puede expresar un comportamiento un poco impertinente.

    Los estudiantes rebeldes –Según Bailly (2005)- muestran un semblante muy expresivo, desmarcándolo de los demás compañeros; a su vez es divertido, franco y astuto le agrada aprender a través de juego; al ser ingenioso sabe manejar los imprevistos. Para conseguir motivarlo el ambiente escolar debe ser dinámico, con continuas relaciones en el aspecto de intercambio de ideas, alegrías, comentarios humorísticos y cooperativas. Del mismo modo, estimulándolo con eficiencia en sus trabajos académico.  

    Así pues, Bailly hace un viaje en las distintas personalidades de docentes y estudiantes, tomando en consideración una opinión personal y aplicable: Una clase debe de ser heterogénea. En efecto no se trata de conversar con un/a solo/a estudiante, sino de dialogar con una agradable corriente de personalidades que nos sumergen en un escenario del quehacer educativo. 

Referencias

Perez, Roberto, (2007). La personalidad de adolescentes de secundaria básica. Rev. Mex. Orient. Educ. V. 5 N. 11.