lunes, 31 de agosto de 2015

Enseñanza y dificultad: Evolución Biológica.


        La evolución biológica, ha sido discutida como tema de controversia desde que se publicará el “origen de las especies” (1859) de Charles Darwin. La razón es que la teoría de la evolución brinda, una amplia explicación racional y empíricamente sustentada, acerca el desarrollo progresivo de la biodiversidad actual, sin necesidad de apelar a un ente creador y diseñador (Andrade, 2009). De esta manera, han sido numerosas las disputas y críticas hacia este proceso explicativo. Sin embargo, hoy en día es un hecho científico, por lo tanto es socializado en el proceso de enseñanza-aprendizaje en la educación secundaria.  




           Sin embargo, las polémicas continúan por parte de algunos sectores fundamentalistas. Considerando este proceso como inválido. Al respecto,  Araujo y Roa (2011) señalan, que diversas culturas han puesto límites y trabas para la enseñanza del contenido de evolución biológica. En relación con el ámbito educativo, y según NAS (como se citó en Folguera y Galli, 2012), existe un amplio acuerdo, entre los docentes como entre los investigadores en didáctica de la biología, sobre lo primordial, de que se asegure en el proceso pedagógico, un sólido aprendizaje de modelos fundamentales de la biología evolutiva. Sin duda, el tema referido a la evolución es de gran relevancia, “puesto que posibilita el esclarecimiento del origen de la diversidad de los sistemas vivos, sin recurrir a un diseñador u otra fuerza sobrenatural y en consecuencia explica nuestra existencia desde una perspectiva filosófica materialista” (Ramírez, 2012, p.38). 

         En este sentido Mavares (2013) indica, que dentro del campo de las ciencias naturales este contenido académico, es importante para tener un mejor entendimiento y comprensión de la diversidad biológica y los procesos de los seres vivos. Así como lo expresó Theodosius Dobzhansky (1973), nada tiene sentido en la biología si no es a la luz de la evolución. En relación a lo anterior,  se evidencia que la enseñanza de la evolución biológica se enfrenta a dificultades en los procesos de enseñanza y aprendizaje.

jueves, 6 de agosto de 2015

Museo y Educación.



        Según Orellana (2005), un museo es una institución donde la sociedad almacena, conserva y expone, muestras de objetos valiosos a la humanidad; como obras de artes, documentos históricos, cuadros, artefactos, entre otros. Por otro lado, Maceira (2008), expresa que no se podría decir que exista una esencia que pueda definirlo. Del igual forma señala, la ventajosa utilidad que tienen para mostrar ideas, conocimientos y eventos relevantes en la humanidad. 
 
            En el mismo sentido Maceira, indica que no es un almacén de cosas viejas, por el contrario se han convertido en instrumentos relevantes y de prestigio en la sociedad actual. Un lugar para compartir, socializar y fundamentar saberes con las personas. En efecto, un sitio donde se ha logrado desarrollar formas de comunicar, difundir y divulgar conocimientos, promover la curiosidad hacia la racionalidad, el humanismo individual y colectivo. Hoy en día, se presentan diversidad de museos que manifiestan áreas en específicas. 

            Así pues, existe una relación tipología en función a los temas y colecciones, Maceira los clasifica: 1) museos de arte; 2) de antropología, incluye museos de historia, arqueología, etnografía; 3) de ciencias (se incluye la historia natural); y 4) generales, pudiendo ser temáticos y/o abarcar diversas esferas de la vida social que no corresponden a las otras clasificaciones, como museos sobre la industria, los textiles, los deportes, oficios, los derechos humanos, entre otros.



            Desde el punto de vista educativo, son espacios importantes, puesto que, como recurso didáctico ayuda a la formación de los estudiantes. Siendo un escenario que favorece el encuentro visual y auditivo, con una información organizada, sistemática y fundamenta, a través de fotos, imágenes, mapas, herramientas, especímenes, etc. Todo este ambiente dirige una promoción hacia un aprendizaje eficaz.


            En el mismo orden de ideas, Orellana nos menciona que la exposición de un museo, en sí misma es un medio de comunicación, y puede ser un espacio y recurso de aprendizaje. Debido que los estudiantes, en algunos casos, por medio de la experiencia vivencial, se ubican con un acercamiento de valorización de conceptos científicos, puesto que al observar las evidencias empíricas, socializa y reflexiona acerca del mundo circundante.  

            Por último, al realizar una experiencia con estudiantes de secundaria, en la elaboración de un museo escolar para la comprensión evolutiva humana, permitió evidenciar ciertos aspectos: se fomento el aspecto investigativo, incremento del vocablo científico, promovió la indagación sobre el origen de la vida y profundización de aspectos biológicos para la formación del humano actual.