miércoles, 9 de septiembre de 2015

Darwin, coadaptación y coevolución: Angraecum - Xanthopan


            El célebre y reconocido naturalista Charles Darwin, en su libro,  El origen de las especies (1859), ya había asomado la descripción de la coadaptación, en el momento que describe, a una abeja actuando como agente polinizador de las flores. En otro de sus libros titulado La fecundación de las orquídeas (1862), se dedico a analizar los mecanismos de polinización de las orquídeas por parte de los insectos. Así, ya comenzando a detallar los mecanismos para una coevolución (En otra entrada, se comento la definición de coevolución).
            En dicho libro (La fecundación de las orquídeas) estudió unas 150 orquídeas, analizando y describiendo con minuciosidad sus mecanismos de fecundación, así como una variedad de estrategias para la fecundación cruzada (Cadevall, 2009), de igual forma, Darwin comenzaba a formular ideas acerca de la coevolución y coadaptación, a tal magnitud (y por supuesto siguiendo el modelo evolutivo: selección natural) que con su rigurosa y sistemática observación, predijo la descripción de un animal con una relación reciproca con una planta de Orquídea.
            En este sentido, Darwin al conocer la existencia de una especie de orquídea en Madagascar, Angraecum sesquipedale, en esta exótica planta, el néctar se ubica en el fondo de una profunda corola. Él indico, que debía existir mariposas (los polinizadores habituales de las orquídeas en la isla son los lepidópteros) con una espiritrompa de ese tamaño, suponiendo una longitud aproximadamente el doble del tamaño del cuerpo del animal (Soler, s/f).



            En palabras del propio Darwin: «No debe pasarse por alto la Angraecum sesquipedale, cuyas grandes flores de seis puntas, parecidas a estrellas formadas por cera blanca como la nieve, han despertado la admiración de los viajeros en Madagascar. Debajo del labelo cuelga un nectario verde en forma de látigo de asombrosa longitud. En algunas flores que me envió Mr. Bateman encontré nectarios de 11 pulgadas y media de largo [30 cm], con solo una pulgada y media inferior [3,8 cm] llena de néctar. Cabría preguntarse cuál puede ser la utilidad de un nectario de tan desproporcionada longitud. Confío en que veremos que la fecundación de la planta depende de esta longitud y de que el néctar se almacena solo en el extremo inferior y delgado. Sin embargo, es sorprendente que los insectos sean capaces de alcanzar el néctar. Nuestras esfinges inglesas tienen probóscides tan largas como su cuerpo, ¡pero en Madagascar debe de haber mariposas nocturnas con probóscides capaces de extenderse hasta una longitud de entre 10 y 11 pulgadas [de 25,4 a 28 cm]!» (Citado por Moreira-Muñoz, s/f).
            Como en otras ocasiones, la propuesta fue mofada y ridiculizada por los entomólogos de la época, debido al desconocimiento de un insecto con un apéndice alimenticio con esa longitud. Sin embargo, Darwin, como en otras oportunidades, acertaba. Las especies del genero Angraecum, son polinizadas con mariposas del genero Panogena que poseen una enorme espiritrompa.


            Moreira-Muñoz nos relata, que el biólogo Fritz Müller le envió una esfinge con una probóscide, de longitud similar a como se esperaba, y prontamente el mismísimo Wallace hallaría en África, varios esfíngidos con la característica de una espiritrompa, la cual casi daba el largo, denominado la esfinge de Morgan (Xanthopan morgani), pero, no fue hasta 1903, que entomólogos descubrirían la subespecie que poliniza a la orquídea, Xanthopan morgani praedicta. Tal como señalo el Naturalista Darwin, el animal presenta efectivamente una espiritrompa de casi 30cm de largo. El nombre de ‘praedicta’ (del latín predicha), es un homenaje a Darwin por su deducción.


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